Uno de los textos lógico-filosóficos más importantes de la Filosofía Clasica China

De Searchology
Saltar a: navegación, buscar

Contenido

Gong Sun Long Zi en mi Wikipedia

A Gong Sun Long Zi (284-259 A.C.) se le debe el nacimiento de la reflexión sobre el lenguaje en China. Un manuscrito fundamental para investigadores y traductores sobre Lógica y Gramática. Y un ejemplo de la antiquísima ciencia filósofica utilizada para preservar la confidencialidad de la Información, y los mensajes. Estos son los Tratados de GongSun LongZi traducidos a Lengua Española.

Introduccion al análisis textual de Gong Sun Long Zi

El texto de Gong Sun Long Zi es el primer texto disponible escrito en Chino Clasico de la Filosofia de Extremo Oriente que reflexiona aspectos lógicos paraconsistentes. Especialmente abstracto, ante él, el comentarista Song Lian de la Dinastia Ming resume con maestria la esencia del manuscrito de Gong Sun Long Zi, que transcribo:

"El significado de 'un caballo blanco no es un caballo', las palabras de 'la dureza blanca es lo mismo diferente', hasta el final no he podido comprenderlas, después de numerosas veces de lectura, las veo como el movimiento del Dragón y la Serpiente, todo lo que pregunto salta y vuela, desbordado no puedo ponerle mi mano?

Un comentario bellísimo. Destaca la sentencia "las veo como el movimiento del Dragón y la Serpiente", que indica la dificultad profunda.

Todo Texto antiguo resume el Misterio de atreverse a Interpretarlo. El objetivo del Interprete y, al mismo tiempo, suerte de ambición, debe resolverse en acercarse al Objeto y en limitarlo, y, así, revivir-lo a través de la lectura, encontrar el Sentido velado, oculto, y, de este modo, leer, o atreverse a leer, cómo de quien resucita a un muerto.

Esta delimitación del texto es un obligación hermenéutica fundamental del analista y traductor, y consiste en demarcar territorios. Esta Meta, cualitativa, y así, rodeada de Adjetivo (pues es un Valor) consiste en Interpretar-Adecuadamente. Topamos ya con un término desafortunado: Lo Adecuado.

Y nos preguntamos:

¿Qué desde un punto de vista hermenéutico “lo Adecuado”?

Hoy la Teoría de la Traducción ha convenido en creer que Lo-Adecuado no es un Valor Objetivo, fijado ni establecido de antemano. Hoy, los Principios Reguladores de un Texto, como el de Coherencia o Consistencia, se han descubierto radicalmente insuficientes a la hora de evaluar la fortuna o desgracia de una Traducción.

No se trata, pues, de un nuevo Relativismo. En el análisis de un texto, el concepto de Diferencia es, por fin, tan fuerte y valioso como lo es el de Identidad. En este texto nadie teme el relativismo radical de Whorf pues representa en si mismo la tesis mismo de lo Relativo en un Texto. Esa es una de las caracteristicas esenciales de este texto logico.

De hecho, analistas de campos tan distintos como el de la Exégesis Bíblica, o la misma Sinología, observaron en este manuscritò, y con cierto miedo, algo sorprendente. A saber:

que existían Traducciones “erróneas”, y sin embargo, también Adecuadas.

Esto es, traducciones sostenidas y propuestas desde una Coherencia y una Consistencia que derivaban de la propia Traducción, y no del Texto mismo.

Este “descubrimiento” - que no derrumbo los fundamentos desde los que leer (pues estos son cerrados: se lee o no se lee) -, esta toma de conciencia filosófica del acto de interpretar, decimos, hizo que se admitiese que no existe un Axioma de Absoluto en el proceso de Traducción en el Texto de Gong Sun Long Zi.

Y, de este modo, que la Traducción (considerada esta como un Todo) comenzase a considerarse como un resultado (lógica), una obra de Arte (estética), y, siempre, como un imponderable (filosofía).

El Texto Original sobre el que un traductor de textos clásicos chinos se enfrenta, es a menudo misterioso pues oculta una Verdad Discursiva, esto es, una Interpretación.

Desde un punto de vista teórico, la Interpretación es doble por naturaleza, pues vive en el movimiento de Objeto y en el movimiento del Sujeto, el movimiento del Texto y el de la Lectura. En Filosofia se dice que un genitivo objetivo y subjetivo la arrastra, o es arrastrado por ella:

Interpretación del autor e Interpretación del lector, presencias inevitables de todo sentido textual.

La Traducción, como Entre en donde reside el Sentido y desde donde se Interpreta, puede desvirtuar y malograr el hipotético sentido original (Axioma de Sentido Traductológico).

Por ejemplo, no debe leerse una, y sola una vez, la traducción del Igitur de Mallarme, sino varias veces. Y más aún, supuestamente debe leerse en Francés, la lengua en la que fue por primera vez escrito.

De esta manera se vive más de cerca la experiencia traductologica.

Como vemos, el Concepto Interpretación-Adecuada es cultural. Precisamente porque toda Lengua es cultural.

Es así que no conviene pensar que el Texto, en sí mismo, en una suerte de Vida propia, es el que oculta el secreto de Lo-Adecuado. Pues el Texto, por definición, se presenta de Golpe, en un Zas, suerte de Silogismo Disyuntivo Epistemológico.

Por contra, Lo-Adecuado es una Consecuencia, un Detrás, y no un Delante, pues es una Categoría de la Lectura, y no, como se pudo pensar, una Categoría en sí misma. De ahí, que la Crítica Textual Contemporánea, y en concreto, el campo de la Traductología, sostenga que no hay una sola y única Traducción-Adecuada, sino muchas. Todas ellas aproximadas, y, por ende, todas ellas siempre Diferentes. Por ello, los Criterios que rodeen al Texto serán siempre los de la Interpretación, que, parece, habita, por sí misma, en un Lugar privilegiado, que desconocemos del todo.

El Traductor de Textos Antiguos

Ahora bien, si comparamos el acto de Traducir un Texto contemporáneo, escrito en una lengua viva, con el de traducir lo que podríamos llamar, un Texto Antiguo, Sumerio o Egipcio, por ejemplo, surgirán, inmediatamente, distancias y horizontes diferentes, tanto en el método aplicado como en la organización seguida.

Frente a un Texto Antiguo, el Traductor normalmente carece de los instrumentos necesarios para llevar a buen fin y completar, con justicia, su labor. Sin embargo, y sorprendentemente, es capaz de realizarla. Y esto es fantastico. Ahora bien:

¿cómo es posible? ¿qué antecede a la Traducción? ¿acaso se subordina esta a algo anterior? ¿es cierto, entonces, que se puede traducir un Texto escrito en una Lengua Muerta sin la ayuda de un diccionario? Y si es posible, ¿desde donde? ¿a qué Lugar debe uno girar los ojos? Y más aún, ¿no quedará cegado ante la infinita gama de posibilidades?

Sucintamente hemos inaugurado el ensayo subrayando por un lado, el Principio de Indeterminación Traductológico, y por otro, la presencia del Genitivo de la Interpretación. Sin embargo, la Reconstrucción Textual, ávida como disciplina científica, busca determinaciones y hechos, pues solamente de este modo es capaz de llegar a su objetivo:

dar sentido y posibilitar la Transmisión.

Si recordamos que, a excepción de algunos casos, ninguna Lengua está completamente muerta, lo apropiado sería decir que el Traductor de textos Antiguos trata con momias o cadáveres, que puede diseccionar. Y no con meros seres invisibles, inatrapables. En efecto, el Traductor sabe que ningún Diccionario está del todo concluido. Sabe que la Lengua vive y acontece en dos Lugares diferentes: en sí misma (Lugar Acentrado), y en otras Lenguas. Y sabe, además, que, por definición, el Lenguaje no es algo cerrado y concluso, sino Abierto (de ahí su carácter Trascendental): la presencia, casi santa, del Otro, lo testimonia.

No existe, así, una Lengua única, asolada. El Sueño Hebreo de una Lengua de Todas las Lenguas es vano, pues toda Lengua pertenece, siempre y por derecho, a una Familia.

El Traductor de Textos Antiguos no solo Traduce, sino que Pre-Traduce, esto es:

descifra.

Y en su búsqueda, determina nexos y vincula. Esto es:

se retrotrae.

Si pensamos, por ejemplo, en uno de los botines de guerra Británicos más importantes del siglo XIX, la Piedra Rosetta, advertiremos esta génesis.

En efecto, David Akerblad traza la primera línea retrospectiva y relaciona el Copto con los jeroglíficos. Y finalmente, encuentra los signos equivalentes de la letra “p” y “l”. Luego, Thomas Young descompone el texto Demótico en palabras aisladas y las relaciona con los jeroglíficos. Y más aún, advierte la existencia de un cartucho, en donde el nombre de Ptolomeo, está encerrado.

Y finalmente, el gran Champollion!! que es ciertamente el cangrejo y el espía más sobresaliente del siglo XIX, se percata de nuevas equivalencias, y cataloga, sistemáticamente, los signos jeroglíficos con su correspondientes signos en Hierático y Demótico.

¡Y logra, así, lo que parecía imposible! : determina algunos sufijos, y, una vez más, relaciona los jeroglíficos con el Copto. Finalmente, conociendo que la mayoría de los textos Antiguos refieren a hechos gloriosos, batallas o reyes, descubre que existen valores fonéticos comunes. Y voila.

<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Champollion">Champollion</a>, como <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Georg_Friedrich_Grotefend">Grotefend</a>, descifrador de la escritura cuneiforme, supo aceptar la generosidad de los nombres propios y las fórmulas estereotipadas.

Muchos Textos Antiguos toleran esta invasión, pues su territorios están definidos y son claros.

En el caso de que no lo estén, el Traductor se transforma en un estratega, en un invasor: haciendo un simil, marca un territorio, crea una comandancia y delimita provincias.

O dicho de otro modo: hace del Texto, un Estado.

La Reconstrucción Textual, que nace con la primera traducción, es consciente de que las fronteras de un Texto y la existencia de un Inter-lengua, en una Lápida de basalto trilingüe de 196 a. C, son instrumentos fundamentales para el desciframiento y la traducción. Como vemos, para ello es necesario establecer semejanzas y diferencias con otras lenguas, y, en consecuencia, aprender a vincular y a determinar posibles sentidos. Esta es, de hecho, la clave de los textos Bilingües. Este juego de diferencias y semejanzas existe de forma efectiva en toda lengua.

Desvelar la convención y hacer un inventario de equivalencias es el primer paso.

El Gong Sun Long Zi y la Teoria del Desciframiento y de la Traducción Tradicional.

El Texto que nos ocupa, el llamado Gong Sun Long Zi, resulta incluso más increíble.

Es, en este sentido, un reto, pues rompe algunas de los modelos clásicos usado por la Tª del Desciframiento y de la Traducción Tradicional. Parece ideado para garantizar su accesibilidad y comprensión sólo a usuarios autorizados. Ciertamente hay un Cifrado en en Gong Sun Long. Una de las claves se encuentra en la Nominalización del verbo en Chino Clásico, 者, Conceptualizador de Gong Sun Long.

Ahora bien, ¿hay más? ¿Por qué? ¿cuáles son los obstáculos? ¿se trata acaso de un texto intraducible? Y si es traducible, ¿qué es eso que se opone, de forma tan sólida, a una Traducción “Adecuada”? Examinar este problema se torna imprescindible. Son muchas las dificultades.

Examinémoslos brevemente estas cuestiones.

En el Gong Sun Long Zi no hay un puntuacion "correcta". Una puntuación incorrecta haría que el curso deductivo originalmente impuesto, se perdiese para siempre.

Ahora bien, si el Gong Sun Long Zi carece de una puntuación adecuada ... ¿cómo saber cuál es la puntuación correcta?

La respuesta son los comentarios interlineales presente en la copia de que disponemos, y que separan las sentencias del Tratado del Caballo Blanco y del Zhi Wu. Estos han sido revisados e incluso corregidos.

Aunque hemos de admitir que la lectura y, por ende, la Puntuación, que de estos Tratados realizaron monjes o discípulos no son desde un punto de vista hermenéutico infalibles.

El primero obstáculo visible es que en el Gong Sun Long Zi no hay cartuchos. O dicho de otro modo:

en el Gong Sun Long Zi no es posible una Puntuación exacta y precisa de sus 5 Tratados Lógicos.

De este modo, resulta casi imposible saber con seguridad donde comienza y acaba una sentencia. ¡Igual ocurre con el Codex Vaticanus!, pensara alguien.

En efecto, la presencia de scriptio continua no puede ser de ningún modo la causa de un abandono completo. Más bien, se trata de una imposición lexicográfica que la exégesis moderna cree posible superar. Sin embargo no es este el problema sino otro, que afecta directamente a la misma capacidad del Traductor, a saber:

el Principio Organizativo del Texto (y por ende su contenido) en el Gong Sun Long Zi no es lineal, sino circular.

Por otro lado, aun compuesto por un vocabulario concreto, que conocemos y que es posible traducir, se resiste a los métodos de dilucidación tradicional. Ciertamente no es suficiente con saber qué significan algunos de los caracteres del Gong Sun Long Zi: hay que saber como ordenarlos. De hecho, una de las técnicas de la RT, una vez concluido el proceso de desciframiento y segmentación de sentencias (Hermenéutica de la Puntuación), no es otro que el de determinar el estilo del Texto, y así, encuadrarlo en un Genero Literario hipotético.

Con ello, el Traductor elegirá, tal vez más acertadamente, que aproximación traductológica conviene realizar sobre el texto a fin de territoriarizarlo, y, por ende, al ordenarlo.

El Gong Sun Long Zi inaugura así un nuevo estilo y un nuevo genero lógico solo comparable al iniciado por Gödel.

Ahora bien, ¿por qué es tan importante este Orden?

Uno de los Principios básicos que el Crítico Textual considera es el de Orden, esto es:

a todo Texto subyace un orden.

Como vemos, la tarea no es otra que la de la Precisión epistemológica. Y esta es doble:

  • por un lado, se ha de acertar en el Sentido-Significado “adecuado” de un término;
  • por otro, se ha de ser fiel al orden del Sentido-Gramatical.

La responsabilidad no es poca. Pues Orden y Significado determinan la Lectura. Uno de los ejemplos más importantes en la Historia de la RT fue la dilucidación de ciertos sentidos y diferencias entre textos metafísicos que, todavía hoy en debate, legitima posturas Gnósticas sobre el Material usado por el Demiurgo en la Creación del Mundo. En el caso de los Textos de Filosofía esta elección es particularmente relevante. Hay veces que la Gramática subsume a los Términos, y de este modo, uno debe observar y desarticular el movimiento de la idea a través del movimiento de la Gramática; otras, es el término, palabra o carácter, el que por sí mismo, valora y fija el movimiento gramatical. Saber elegir es saber cómo traducir.

Es cierto que esta toma de postura epistémica y de acercamiento a un Texto Filosófico es generalmente arbitraria, y que resulta apropiada a la hora de decidir si debemos Pensar lo Escrito en virtud de sus implicaciones formales o de sus implicaciones lexicográficas (Deaño subraya esto en sus conclusiones de Las Concepciones de la Lógica). Subrayemos ya que el Traductor no es un Lógico ni un Matemático. Y que el Texto Filosófico, se comporta con un doblez que propicia confusiones. Este, posee, o es poseído, por una Adjetivo cuantificado, y al mismo tiempo, por una constantes inatrapables. Así, es justo realizar una Estadística de la Cualidad y del Valor. Algo, que por otro lado, es casi imposible y desalentador.

En este sentido, el texto de Long se resiste una vez más a ser ajustado a unos principios previos desde los que desplegar un marco conceptual desde el que poder traducirlo inequívocamente. Para leer el texto de Gong Sun Long Zi, es preciso Traducirlo, y, más aún, Pre-Traducirlo, indefinidamente, sin término aparente. Utilizando términos Derridianos, por un lado, el Gong Sun Long Zi se encuentra desterritorializado. Por otro, no es Uno ni Múltiple. Y sin embargo, está plantado . Todo texto está Plantado. Y esta es, posiblemente, la razón por la que el Hombre cree que todo se puede traducir. Sin embargo, a veces, la Traducción no garantiza la Interpretación-Adecuada, que es el anhelo del lector. Si bien, ambos a dos, Traducción e Interpretación, quieren ser una y la misma cosa, también es cierto que tal Silogismo Disyuntivo solo representa un supuesto ideal desde el que poder mantener el sentido de la búsqueda.

El texto de Gong Sun Long Zi

La primera mitad del siglo XX es sin duda uno de los periodos más sobresalientes de la Historia de la Reconstrucción textual occidental. El texto de Gong Sun Long es descifrado, analizado y traducido. Un grupo de traductores e investigadores, sin contacto ente ellos, incansables y posesos, y la mayor parte de ellos, sin status académico, presentan los resultados de décadas de estudio. Su hazaña, marginal, resulta desafiante. En efecto, el texto de Gong Sun Long es uno de los pocos testimonios de la Literatura filosófica China que establece un modo sistemático de razonamiento, semejante al que la Filosofía Europea alcanza bajo la disciplina de la Lógica Griega .

<a title="Traduccion al español de GONG SUN LONG ZI" href="http://www.ithinksearch.com/el-texto-de-gong-sun-long-zi-mi-traduccion">La traducción del texto Gong Sun Long Zi </a>de la que hoy disponemos exigió el vigoroso esfuerzo de un pequeño grupo de especialistas. Así pues, para apreciar la fugacidad y, al mismo tiempo, la permanencia, de sus trabajos, debemos mirar al texto mismo, y atender a sus características.

Tres son los objetivos de esta sección:

  1. el primero, ofrecer al lector, no entrenado en las técnicas de Reconstrucción textual de la Sinología Contemporánea, las guías historiográfica suficientes a fin de que pueda advertir (y leer) la presente compilación de ensayos, y, así, que pueda observar Imponderables Lingüísticos, o dicho de otro modo: los tesoros exégeticos de lo no-dicho, decisivos para concebir la Historia de la Filosofía como un proceso con sentido.
  2. El segundo, admitir, que incapaces de establecer una topografía suficiente de la problemática presente en los 6 Tratados de Gong Sun Long Zi, no deben negarse o despreciarse los esfuerzos por pensar los ritmos desdeñados de la Escuela de los Nombres.
  3. Y por ultimo, mostrar como la vida y avatares del texto del Gong Sun Long Zi resultan imprescindibles para entender el texto mismo.

Veamos pues la génesis del texto de Long en los capítulos siguientes usando la maravillosa Wikipedia.

Traducción, análisis y comentario de 3 textos Lógicos de la China Pre-Han

Traducción a Lengua Española de Libro del Maestro Gong Sun Long.

  • Uno de los textos lógico-filosóficos más importantes de la Filosofía Clasica China
Herramientas personales